Llegó el viernes a Menorca en un vuelo privado y con el objeto de pasar inadvertida, aunque no lo consiguió. Principalmente porque el plan de seguridad fue tan amplio que llamó la atención. Michelle Obama , exprimera dama de Estados Unidos, disfrutó -sin marido ni hijas- de un plan de lo más cultural este fin de semana en una visita que incluyó el centro Hauser & Wirth, en la Illa del Rei, cuya exposición ha sido organizada por el artista Rashid Johnson, buen amigo de esposa de Barack Obama . Estuvo escoltada por Servicio Secreto y Guardia Civil. Michelle Obama llegó al centro acompañada de otra de sus mejores amistades, James Ostos, el exembajador de Estados Unidos en España, según relató el diario 'Menorca', y en cuya finca ya estuvo alojada el año pasado durante su viaje a Mallorca. Adora las Islas Baleares y este verano tampoco se resistió a una fugaz visita. «Antes de que llegara al islote del puerto de Maó, este había sido ya recorrido por agentes de la Guardia Civil –incluida una unidad canina especializada en la detección de explosivos–, y los miembros del Servicio Secreto de los EEUU, encargado de velar por la seguridad de los expresidentes y ex primeras damas. Tanto los jardines y espacios abiertos de la Illa del Rei como las salas de exposiciones fueron inspeccionadas, aunque las actividades programadas en la galería continuaron con normalidad», indicó el citado medio. Fue precisamente semejante dispositivo de seguridad el que reunió a algunos curiosos para conocer la identidad de tan ilustre visitante aunque pocos pensaban que pudiera tratarse de la exprimera dama de Estados Unidos. Muy cerca estaban visitantes de distintas nacionalidades recorriendo el enclave, sus jardines, la cantina y la imponente exposición 'Directionless'. «No muchas personas se percataron de la ilustre visitante o, si lo hicieron, no se vio importunada por nadie; tampoco sus guardaespaldas daban esa opción», reseñaba el diario 'Menorca'. Michelle Obama llegó a la Illa del Rei alrededor de la una del mediodía y pasó allí unas dos horas para realizar su recorrido, que estaba previamente programado por los encargados de su seguridad. Hubo máxima confidencialidad y discreción, y nadie dio la voz de alerta antes de su visita, tal y como ella había pedido. «En primer lugar visitó la exposición, y luego una de las salas del antiguo hospital militar, para completar el recorrido con un paseo bajo las arcadas exteriores del edificio. Estuvo acompañada por voluntarios de la Fundación Hospital de la Isla del Rey y por la directora de Hauser & Wirth Menorca, Mar Rescalvo», destacaba el periódico balear. Según se añadía, Michell Obama vestía ropa cómoda e informal, pues la ola de calor que asola a buena parte de España no permitía demasiada sofisticación con el vestuario. Llevaba unas bermudas largas color chocolate y una blusa ligera de cuello halter, estampada en tonos marrones y verdes y que dejaba sus hombros al descubierto. Además, exhibía su conocida imagen de pelo largo peinado en trenzas y recogido en alto, además de protegerse con unas amplias gafas de sol. La esposa de Barack Obama evitó en todo momento mirar a las cámaras en su estéril intento de pasar inadvertida.